Telegram podría haber sido usado en Rusia para realizar un bombardeo según el FSB ¡Ojo que cierran el chiringuito!

Las autoridades rusas podrían estar frente a una nueva oportunidad para derribar a un popular servicio de mensajería desarrollado en el país – Telegram – después de la investigación acerca de un atentado suicida que sucedió en el mes de abril. De acuerdo con la agencia de seguridad rusa, el FSB, Telegram jugó un papel bastante importante en la planificación y ejecución de este ataque – el cual dejó 15 personas muertas.

La aplicación ya ha capturado una atención negativa en Rusia, en principio por causa de la forma en que la aplicación maneja la seguridad de los usuarios. Por otro lado, el gobierno ruso asegura que la empresa responsable de crear la aplicación gratuita no ha presentado los datos de la empresa para su respectivo registro. El presidente ejecutivo de la compañía, Pavel Durov, ha continuado desacreditando las solicitudes del gobierno. Según Durov, clausurar el servicio o prohibirlo obligaría a los usuarios (que actualmente son casi 100 millones) a emigrar a las aplicaciones de comunicación desarrolladas en Estados Unidos, como “WhatsApp”. Durov culmina indicando que el cumplimiento de las demandas estatales crearía una paradoja, comprometiendo la privacidad del usuario.

Por su parte, el FSB señala que Telegram fue utilizado en cada etapa de preparación para llevar a cabo el bombardeo que sucedió en el metro de San Petersburgo. Además, indica que la aplicación fue utilizada por ”el atacante suicida, sus cómplices y su cerebro en el exterior”. Durov, al momento de los ataques, dijo que la aplicación había ‘protegido’ la privacidad de los usuarios y no ‘con cualquier gobierno’. Durov también aseguró que no solo los ciudadanos rusos usan la aplicación, sino también ‘los altos funcionarios rusos’.

Telegram contra las autoridades rusas y estadounidenses

El caso que enfrentan las autoridades rusas contra Telegram, la cual es fundada en los Estados Unidos a pesar de ser más popular en Rusia y diseñada para los rusos, no es el único caso que se conoce hasta ahora. Más bien, se trata de un caso que se está realizando en una escala mucho mayor como para de los esfuerzos que iniciaron el 1 de enero, el cual obliga a que las aplicaciones deben entregar la información almacenada en sus bases de datos a las autoridades a petición. También se está llevando a cabo otra legislación que haría ilegal que cualquier aplicación o servicio de mensajería o comunicación permita el uso de una comunicación anónima.

Telegram, con su extensa base con diferentes servicios que permiten compartir vídeos, fotos, GIFs y mensajes de forma individual o grupal hasta 5.000 personas, es un objetivo muy visible. Ambos extremos de este debate tienen puntos válidos y, como señala Durov, es muy paradójico. Algo que es indiscutible. Si la aplicación fue utilizada en el ataque de abril o no, la privacidad del usuario sigue siendo una prioridad para muchas personas y corporaciones. Por lo visto este debate se extenderá más de lo que creemos.

¿Qué opinas al respecto? ¿Tienen que pagar justos por pecadores?

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