Ilustración de cookies con el logotipo de Google Chrome, simbolizando la nueva configuración de privacidad para el manejo de cookies.

Maximiza tu privacidad en Chrome: cómo gestionar tus cookies eficazmente

Google Chrome mejora constantemente la gestión de cookies para preservar nuestra privacidad. Te muestro cómo puedes configurar estas opciones para sacarle el máximo partido.

Marcial Triguero
Por Marcial Triguero

Si alguno de nosotros hiciera una lista de las cosas que menos entendemos y, a la vez, más nos afectan en nuestra navegación diaria, probablemente las cookies estarían en el top. Sí, esos pequeños datos que se almacenan en nuestro navegador y que parecen tener un rol tan críptico como fundamental. Y es que, a pesar de ser una tecnológica relativamente antigua, siguen siendo esenciales en el gran escenario de internet.

Desde experiencias personalizadas hasta intereses de publicidad, las cookies son las sombras detrás del telón de cualquier web moderna, y Google Chrome, el navegador más utilizado del planeta, no se queda atrás en este uso. ¿Estamos realmente al mando de nuestra navegación, o hay alguien más tirando de los hilos de mis datos personales?

Lo cierto es que, conociendo en detalle cómo funcionan y cómo podemos gestionarlas, somos nosotros quienes podemos tomar el control de esa gestión. Por eso, veamos cómo Google utiliza estas pequeñas piezas de información digital para hacer que nuestra experiencia en la web sea más fluida, o quizá, más vigilada.

Qué son las cookies y cómo las usa Google

Una cookie no es más que un archivo de texto pequeño, un paquete de datos que un sitio web envía a nuestro navegador cuando lo visitamos. Pero no nos quedemos solo con la definición técnica; entender cómo Google usa estas cookies es clave para navegar de forma consciente y segura. Google aplica un amplio abanico de estas cookies, cada una con su misión y todas con un impacto directo sobre nuestra experiencia online. Así que profundicemos en las capas de esta tecnología.

Funcionalidad

Al estar aquí, leyendo este artículo, seguramente has disfrutado y también has padecido las cookies de funcionalidad. Por un lado, son ellas las que recuerdan que prefieres leer los textos en español, que tu artículo está a medio leer o que tu carrito de compras sigue esperando por que te decidas a hacer el pedido.

Existen cookies como la “NID” de Google o la “VISITOR_INFO1_LIVE” de YouTube, diseñadas para hacer que nuestros regresos a las webs sean tan cómodos como el que vuelve a casa de su abuela al día siguiente a comer croquetas. Pero claro, no todo es comodidad; también se abre la puerta a que nuestro comportamiento en la web sea rastreado.

Seguridad

La cara amable de las cookies son las que velan por nuestra seguridad. Las cookies “SID” y “HSID” de Google funcionan como guardianas de nuestra cuenta, sólo permitiendo el acceso a quien posea las llaves correctas. Estas ayudan a detectar patrones sospechosos y combatir prácticas fraudulentas. Por más que intentemos, no podemos obviar que esta protección viene con una lectura continua de nuestros movimientos online.

Estadísticas

De repente, un día descubres una función nueva en Google y piensas: ¿Cómo sabían que lo necesitaba? Pues bien, las cookies también recopilan datos anónimos que revelan cómo interactuamos con los servicios.

Herramientas como Google Analytics dependen de ellas para proporcionar a los sitios web información valiosa sobre el uso que hacemos de las páginas. Estos datos se traducen en mejoras y adaptaciones al servicio que recibimos, algo que, personalmente, agradezco, aunque no sin ciertas reservas sobre mi privacidad.

Publicidad

Las cookies de publicidad seguramente son las que más controversia generan. Aquí Google saca su mejor magia para mostrarnos anuncios relevantes, gracias a cookies como la “IDE” o la “NID”. Hay que admitirlo, puede ser conveniente encontrar promociones ajustadas a nuestros intereses, pero también nos sitúa en el radar de los anunciantes de una forma que no siempre es de nuestro agrado.

Personalización

Por último, la personalización. Google nos conoce, sabe de nuestros gustos y lo que buscamos incluso antes de que acabemos de teclearlo. Las cookies como la “UULE” ajustan los resultados de búsqueda a nuestra ubicación exacta y nos hacen sentir que Google es casi un amigo que nos entiende. Sin embargo, justo aquí es donde la línea entre utilidad y privacidad se vuelve difusa, y donde más conscientes debemos ser al navegar.

Las cookies, por lo tanto, no son ni buenas ni malas por sí solas; su valor para nosotros depende de cómo las usemos y gestionemos. Y así como cualquier herramienta en nuestra vida diaria, necesitamos aprender a manejarlas correctamente, empezando por comprender su papel en el entramado de la web y, claro está, cómo nos afectan en Chrome, nuestro portal a la inmensidad de internet.

Cómo gestionar las cookies en Chrome

Chrome 115: nueva opción para bloquear cookies de terceros.

Después de entender la variedad de cookies y para qué sirve cada tipo, profundicemos en cómo gestionarlas. Activar o desactivar las cookies en Chrome puede parecer una tarea técnica, pero te aseguro que es más simple de lo que parece.

Y aquí os dejo una confesión: solía ser de aquellas personas que nunca tocaban las configuraciones del navegador, hasta que un día decidí dedicarle un poco de tiempo para descubrir las ventajas de tener un control sobre estas pequeñas piezas de información. Empecemos por los pasos para controlarlas.

  1. Abre Chrome y dirígete a la esquina superior derecha, donde verás tres puntos verticales. Haz clic en ellos.
  2. Selecciona la opción “Configuración”.
  3. Desplázate hacia abajo hasta llegar a “Privacidad y seguridad” y haz clic en “Configuración de sitios”.
  4. Entra en “Cookies y datos de sitios” donde podrás ajustar tus preferencias.

Aquí podrás:

  • Permitir todas las cookies: abre las puertas de tu navegador a todas las cookies, con sus beneficios y riesgos.
  • Bloquear todas las cookies: aunque parezca la opción más segura, podría no ser la más práctica, pues muchas funciones de los sitios que visitas dejarán de funcionar.
  • Bloquear cookies de terceros en modo Incógnito: una medida intermedia razonable que facilita una navegación más privada.

Y no olvides, si decides bloquear todas las cookies, quizás necesitarás desactivar esta opción temporalmente para ciertas páginas web donde la funcionalidad dependa exclusivamente de ellas (o bien quieras ayudar dejándote recibir su publicidad).

Mi recomendación personal es configurar Chrome para bloquear cookies de terceros permitiendo publicidad. Esta configuración ofrece un equilibrio entre privacidad y funcionalidad. He notado que mi experiencia de navegación sigue siendo fluida, y a la vez, siento el control sobre quién recopila mis datos y cómo se utilizan.

Administración de cookies en dispositivos móviles y aplicaciones

No todo ocurre en el escritorio. Muchas veces estamos navegando desde nuestro teléfono móvil o utilizando aplicaciones que también usan cookies y tecnologías similares. En dispositivos móviles, puedes ir a la configuración de Chrome, seguir un proceso similar al del escritorio, y administrar las cookies allí. Además, en la configuración de tu teléfono, podrás manejar los identificadores publicitarios y otras configuraciones de privacidad que afectan cómo las apps usan tus datos.

Un aspecto que suelo revisar en mi móvil son las configuraciones de las aplicaciones:

  1. Accede a la configuración/ajustes de tu dispositivo Android.
  2. Busca el apartado “Google” o “Cuentas de Google”.
  3. Pulsa en “Todos los servicios” y entra en “Anuncios” y podrás resetear tu ID de anuncios o desactivar la personalización de anuncios.

Estas pequeñas acciones te dan un control adicional sobre tu huella digital cuando estás fuera del teclado y ratón.

Pros y contras de activar/desactivar las cookies

Capturas de pantalla de Google Chrome en dispositivos móvil y de escritorio mostrando el mensaje de protección contra el rastreo y la configuración de cookies de terceros.

Ya está claro que las cookies son una parte integral de nuestra experiencia en la red. Pero, como con todo en la vida digital, vienen acompañadas de ventajas y desventajas. Yo mismo he ido descubriendo, a través del ensayo y error, qué trae consigo realmente activar o desactivar las cookies en Chrome. Vayamos a lo que esto conlleva.

Ventajas de tener las cookies activadas

  • Personalización: navegar por internet se siente más como echar un vistazo a nuestra revista favorita, con recomendaciones ajustadas a nuestros gustos.
  • Comodidad: la información de inicio de sesión (usuarios y contraseñas) y otros detalles se guardan, por lo que no hay que introducirlos una y otra vez.
  • Eficiencia: los sitios web cargan más rápidamente al recordar ciertas preferencias y datos de la sesión anterior.

He probado a navegar con las cookies totalmente desactivadas y he notado una notable disminución de anuncios personalizados, pero también he tenido que sacrificar comodidad en muchos sitios web.

Desventajas de las cookies activadas

  • Privacidad: Es imposible ignorar que con cada cookie aceptada, dejamos una migaja más que compone la huella de nuestros pasos digitales.
  • Publicidad: Las cookies de publicidad pueden llevar a una sensación de estar siendo vigilado, con anuncios que nos siguen de sitio en sitio.
  • Seguridad: Las brechas de datos y otras vulnerabilidades de seguridad pueden exponer la información que las cookies guardan sobre nosotros.
Recomendación

Considerando estos pros y contras, podría decir que me inclino hacia una postura de prudencia. Suelo tener activadas las cookies de sitios de confianza y desactivarlas en otros menos conocidos o que no visito regularmente. Creo que es lo más lógico.

El futuro de las cookies en Chrome

Mano sosteniendo un candado digital holográfico con circuitos y rayos de luz, simbolizando la seguridad y privacidad en internet.

A estas alturas, si algo tengo claro es que el mundo de las cookies y la privacidad en línea están en constante evolución, y Google Chrome es parte integral de este cambio. Recientemente, hemos estado escuchando noticias sobre la Protección de seguimiento y la eliminación gradual de las cookies de terceros. Pero, ¿qué significa esto realmente para nosotros, como usuarios?

Protección de seguimiento: ¿Qué cambios nos esperan?

Me llamó especialmente la atención la iniciativa de Google llamada Privacy Sandbox, que tiene como objetivo reformar la publicidad online para hacerla más privada. Desde de enero de 2024, Chrome comenzó a limitar el rastreo entre sitios restringiendo el acceso a las cookies de terceros por defecto. Y esto, amigas y amigos, es solo el principio, ya que se espera que para finales de 2024 las cookies de terceros desaparezcan completamente del navegador de Google.

En teoría, estas medidas de protección deberían limitar el seguimiento de nuestras actividades entre distintos sitios web. Imagínatelo: a los anunciantes y a las empresas les resultará más difícil rastrear nuestros movimientos online. Aplaudo la idea, pero como todo cambio significativo, también me quedan dudas sobre cómo afectará a la usabilidad y experiencia web general.

He aquí los cambios clave que podríamos ver:

  • Una notificación en Chrome si somos seleccionados para la Protección de seguimiento.
  • Restricción predeterminada en el acceso a cookies de terceros mientras navegamos.

También es posible que Chrome provea opciones para rehabilitar las cookies de terceros en sitios que no funcionen correctamente sin ellas. Esto se hará a través de un icono que permitirá la activación puntual de dichas cookies.

Beneficios a la privacidad y al acceso a contenido

Como usuario enfocado en mi privacidad, estoy intrigado por las posibles implicaciones. Los beneficios son prometedores: desde un mayor control de nuestra información personal hasta menos anuncios dirigidos de forma invasiva. Pero esto también plantea preguntas importantes: ¿se verá afectada la funcionalidad de ciertos sitios web que se apoyan en las cookies para nuestros accesos? ¿Influirá esto en el modelo económico de muchos sitios que dependen de la publicidad?

Google insiste en que estas innovaciones no comprometerán el contenido de calidad ni el acceso a la información, lo cual es crucial. Como escritor y usuario ávido de internet, valoro la accesibilidad y, ciertamente, no quiero que una navegación más privada se traduzca en una web menos rica y diversa.

En resumen, el futuro de las cookies en Chrome parece apuntar hacia una experiencia de navegación más privada, aunque con algunos ajustes por parte de los usuarios y los desarrolladores. Estoy atento a ver cómo se implementan estos cambios y cómo consigue Google equilibrar privacidad y usabilidad.

Consejos para una navegación segura y personalizada

YouTube video
Así puedes ver si tus datos están en la dark web

Después de haber desgranado con esmero todo el entramado de las cookies, es más que evidente que mantener un equilibrio entre una navegación segura y una experiencia web personalizada es fundamental. Llevo años ajustando las velas de mi propia navegación para captar los vientos favorables de la privacidad, sin renunciar al confort que ofrece una web a medida. Para que también consigáis ese equilibrio, os dejo un manojo de consejos que me han servido de faro en este viaje virtual.

  • Ajusta las configuraciones de Chrome: no te conformes con los ajustes predeterminados, navega por las configuraciones de privacidad y curiosea. Establecer la gestión de cookies como “Bloquear cookies de terceros” puede ser un inicio prometedor.
  • Usa una VPN: existen gran cantidad de aplicaciones VPN que ofrecen excelentes resultados en cuanto a privacidad. Si eres usuario de Google One, contarás con una VPN premium, que es la que uso en todos mis dispositivos y funciona a la perfección. Además, cuenta con rastreo de posibles datos filtrados en la dark web.
  • Utiliza el modo Incógnito: si necesitas realizar búsquedas o visitas ocasionales sin dejar rastro, recuerda que Chrome ofrece el modo Incógnito que no guarda tu actividad en el historial del navegador ni en tu cuenta de Google.
  • Incorpora extensiones de confianza: hay extensiones diseñadas para mejorar la privacidad, como bloqueadores de anuncios o gestores de cookies, que te permiten controlar con más detalle qué datos compartes.
  • Revisa periódicamente las cookies almacenadas: dedica tiempo a limpiar tu navegador, eliminando cookies que no necesitas o que provienen de sitios que no frecuentas. Recuerda que menos huellas digitales, es más privacidad.
  • Educa tu ojo crítico: no des clic automáticamente en “Aceptar todas las cookies”. Tómate un momento para decidir si realmente necesitas esas cookies de publicidad o si puedes vivir sin ellas.
  • Actualiza tus conocimientos: el panorama de la privacidad en línea cambia rápidamente. Mantente informado acerca de nuevas funcionalidades y prácticas recomendadas.

En base a mi experiencia, si sigues estos consejos no solamente conseguirás una navegación que considero segura, sino que también te sentirás en buena posición para dictar las reglas en tu propio terreno virtual. Esa sensación de agencia sobre los propios datos no tiene precio en la era digital. Aplícalos con sabiduría…

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Veterano de la tecnología con más de 20 años de trayectoria, apasionado por los dispositivos móviles, la domótica y la inteligencia artificial. Además de mi fascinación por el cine y las series, tengo una sólida experiencia en administración de servidores y bases de datos. Comprometido con el aprendizaje continuo, busco siempre estar al día con las últimas tendencias tecnológicas.
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